![]() |
Lleno en la plaza de toros de Cádiz en los años sesenta del siglo pasado |
Desde noviembre de 1914 no se daban toros en la ciudad, quince años sin lidia que se hicieron interminables para los aficionados gaditanos y para el pequeño comercio y burguesía local, que reclamaban lo que entonces se consideraba un edificio necesario para la prosperidad de la ciudad. Fue la clase burguesa local, comerciantes y pequeños industriales, quienes promovieron la Sociedad de la Plaza de Toros S.A. para la construcción de la plaza. Se mantiene que la plaza era obra del pueblo y esto no era así. Basta ver las listas de accionistas publicadas en Diario de Cádiz para comprobar que los estamentos populares, en aquellos años tan difíciles, estaban muy alejados de suscribir acciones para una plaza de toros.
![]() |
Una de las acciones de la sociedad promotora de la plaza |
También se intentó en los terrenos del Tiro Nacional, junto a La Caleta y el Castillo de Santa Catalina, conocidos popularmente como el Campo de las Balas. Pero el Ramo Militar no lo permitió.
Por fin se buscó un solar en Extramuros agrupando tres parcelas de 917, 1.100 y 8.092 metros cuadrados y comenzaron las obras con un proyecto del arquitecto José María Plaja. Pero pronto afloraron las dificultades económicas y jurídicas ya que además de acabarse el dinero, empleado mayoritariamente en la compra de solares, proyecto y arranque de las obras, una línea eléctrica de alta tensión y sus derechos de servidumbre fueron un nuevo obstáculo.
Fue con la intervención del alcalde Ramón de Carranza cuando el proyecto fue verdaderamente de la ciudad porque resolvió los problemas con la asunción por el Ayuntamiento de la iniciativa. Para ello requirió a los accionistas que entregaran las acciones al municipio con el compromiso de que el Consistorio pondría la última piedra en un año. Diario de Cádiz intervino decisivamente en inclinar la balanza en favor del Ayuntamiento, frente a la desconfianza de los accionistas, que al perder la inversión, iban a perder también la posibilidad de ganancias en la explotación del coso.
![]() |
Un saluda del Alcalde Carranza agradeciendo la cesión de acciones a un accionista |
El editor Federico Joly fue el primero en ceder sus acciones al Ayuntamiento, y movió a la opinión pública en favor de la idea municipal. En Diario de Cádiz, como medida de estímulo, se publicaban cada día la lista de accionistas que entregaban sus títulos a la Ciudad. Las protestas de los capitalistas reticentes encontraron eco en otros periódicos locales.
El 30 de septiembre de 1927 fue la fecha tope para entrega de los valores y el 14 del mismo mes se autorizó por el Ayuntamiento Pleno la compra de los terrenos. Ese es otro error que se mantiene hoy, cuando se dice que el pueblo de Cádiz regaló las acciones y los terrenos al Ayuntamiento y que éste debe saldar esa deuda dando al pueblo de Cádiz una multiusos. Se trata de una reivindicación de una supuesta obligación moral tan en el aire como el "oro de Moscú". Cuando los terrenos fueron de verdad del pueblo de Cádiz fue cuando estos estuvieron por fin en manos municipales.
Pero no acabaron las dificultades con la empresa constructora, la Sociedad General de Cementos Portland de Sestao, aunque estas se fueron solventando y por fin en junio de 1928 se reiniciaron las obras. Todavía hubo que superar otra dificultad ya que la constructora anunció que no podría terminar las obras en el Corpus de 1929.Carranza cortó por lo sano y ejecutó las obras por cuenta municipal.
El coso estuvo en condiciones de uso en la fecha prevista, hace hoy 75 años. En verano se terminarían las obras de iluminación y ornamentación de azulejería y al año siguiente las de urbanización y viales, que requirieron que el Consistorio adquiriera tres nuevas parcelas. Tras ese primer festejo se numeró la plaza ya que antes se había aforado por el aparejador municipal Accame, pero todavía no estaba numerada.
![]() |
Las obras de la plaza a finales de los años veinte del siglo pasado |
El cartel inaugural en 1929 |
Se acordó el cierre del coso nombrándose una comisión en la que además de Sánchez Esteve se integraron el ingeniero Moreno Torres y dos arquitectos designados por su colegio profesional, para estudiar el problema. En el estudio se concluyó que la plaza debía permanecer cerrada hasta su reparación, que proyectaron y presupuestaron en 12.572.000 pesetas.
Esta vez el Ayuntamiento no acordó acometer las obras. José León de Carranza propuso al Pleno que se buscara una empresa taurina que, a cambio de realizar las obras, disfrutara la plaza por un número de años suficiente para rentabilizar la inversión. El año 1967 terminó con ese acuerdo y en 1968 en Cádiz solamente hubo festejos taurinos en el Manicomio Provincial de Santa Catalina. Mientras la plaza languidecía como depósito de chatarra, perrera municipal, y terreno para autoescuela.
![]() |
Canorea y Barrilaro, adjudicatarios de la rehabilitación de la plaza de oros, visitando el coso junto con el alcalde Jerónimo Almagro y el concejal Vicente del Moral |
Aún así en febrero de 1970 anunciaron que Construcciones Corsan iba a iniciar pronto las obras. Tampoco se iniciaron. Trataron de meter a Manuel Benítez "El Cordobés" en la empresa, pero el de Palma del Río no quiso. Mientras tanto seis familias con un total de 37 personas sin hogar, vivían en la plaza, alojados en la Capilla y la Enfermería. La plaza se deterioraba cada vez más y el presupuesto de reparación era cada vez mayor. El Ayuntamiento estaba endeudado por el Puente e, inexplicablemente, aunque Canorea y Barrilaro agotaron todos los plazos para cumplir su acuerdo, nunca se les rescindió el contrato.
Nada más resultar elegido alcalde Emilio Beltrami, en febrero de 1976, se reunió con los empresarios de la plaza de Cádiz, Diodoro Canorea y Enrique Barrilaro. No hubo conclusiones ni acuerdo. En el horizonte se abría un litigio ya que los adjudicatarios del coso, tácitamente prorrogados por un Ayuntamiento que nunca rescindió su contrato a pesar de los incumplimientos, hicieron fuerza frente al nuevo alcalde.
![]() |
Los trabajos de demolición de la plaza |
En 1978 los vecinos denunciaron que de que los 8.000 metros del solar previsto para parque iba a quedar muy poco. La plaza en 1929 tenía 10.100 metros cuadrados. Se hicieron pisos y parte del solar fue plaza pública (Mayo de 2004)
Que puedo decir.... Gran articulo. Me estoy informando un poco acerca de las plazas de la hoyanca y he acabado afortunadamente en tu blog. Una información espléndida. Gracias
ResponderEliminarQue puedo decir. Buscando información acerca de las plazas de la hoyanca he acabado en tu blog. Una información excelente, de la que he podido disfrutar de manera muy amena, gracias
ResponderEliminar